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Desarrollo-De-Software

El mito del 10x: por qué el mejor del equipo no siempre es el que más produce

Vivimos enamorados del programador 10x, esa figura que produce como diez. Pero después de muchos años liderando equipos, aprendí que el rendimiento de un equipo no es la suma de los rendimientos individuales, y que muchas veces la persona más valiosa no es la que más código escribe. Apoyándome en algunas ideas de CEO Excellence, quiero discutir por qué el foco debería correrse de qué hace cada uno hacia cómo trabajamos juntos.

Después del vibe coding: qué quedó y qué se cayó

En marzo escribí sobre el vibe coding en pleno auge. Cuatro meses después, con el ruido más bajo, se puede empezar a separar lo que era hype de lo que era señal. La idea perdurable: las modas técnicas no son ni la revolución que prometen ni el fraude que denuncian sus críticos; dejan un residuo útil cuando una tiene la paciencia de esperar a que baje la espuma.

Cuando el agente empieza a trabajar de verdad

Hace medio año los agentes eran una posibilidad técnica prometedora. Hoy empiezan a correr tareas largas y autónomas en repositorios reales. El entusiasmo está justificado, pero la lección no cambió: cuanto más potente es lo que delegamos, más cuidado necesita el arnés con que lo conducimos. La capacidad creció; la responsabilidad de gobernarla, también.

Vibe coding: lo probé, me encantó y me asusté el mismo día

El vibe coding me cambió la forma de ver el desarrollo de software. Pero el mismo día que me deslumbró, también vi el problema: sin versionado de especificaciones, sin organizar qué queremos que haga la IA, y especialmente al trabajar en equipo, esta forma de programar puede volverse un caos difícil de gobernar. No estoy en contra. Estoy a favor de entenderlo antes de que nos arrastre.