La IA puede ayudarnos a escribir código más rápido, pero la velocidad por sí sola no garantiza buen software. El verdadero valor aparece cuando la usamos con criterio, contexto, reglas claras, revisión técnica y una arquitectura que la guíe.
El incidente de CrowdStrike no fue solo una falla técnica. Fue una demostración global de lo conectados, dependientes y frágiles que pueden ser nuestros sistemas cuando una pieza crítica falla.
La transformación digital no se trata solo de sumar herramientas. Es un camino de mejora continua donde tecnología, cultura, datos, procesos y liderazgo tienen que avanzar juntos.